Interés General

Inventario final: hay casi 17 mil glaciares en el país.

Los datos confirman a la Argentina como el segundo país del continente sudamericano (después de Chile) en términos de extensión de sus glaciares, y entre los 15 mayores a nivel mundial.

 No todo es el Perito Moreno. La cantidad de glaciares que tenemos en el país es enorme y diversa: son exactamente 16.968, unos 8.484 kilómetros cuadrados cubiertos de hielo desde Jujuy hasta Tierra del Fuego y las Islas del Atlántico Sur, una superficie equivalente a 40 veces la Ciudad de Buenos Aires.

Son los datos que se desprenden del primer Inventario Nacional de Glaciares, que se desarrolló en etapas y cuyo objetivo era “la individualización de todos los glaciares y ambientes periglaciales que actúan como reserva hídricas” y que era uno de los mandatos de la Ley 26.639 sancionada en 2010.

Los glaciares atraviesan nuestra cordillera como una espina dorsal de hielo, con diferentes tamaños y características de acuerdo a cada región. Desde el Noroeste hasta el norte de San Juan, la aridez de los Andes desérticos limita su formación a pequeños parches en los picos más altos.

En los Andes Centrales las precipitaciones producen glaciares de mayor tamaño y son muy frecuentes los glaciares cubiertos por rocas. En el norte de la Patagonia, siguen creciendo las lluvias, disminuye la altura de la cordillera y aparecen los glaciares de cráter.

En el sur, hasta las cuencas santacruceñas del río Gallegos y río Chico, las precipitaciones de entre 5.000 y 10.000 mm anuales permiten el desarrollo del Campo de Hielo Patagónico Sur (2.662 km2 están en Argentina). Esta región incluye varios glaciares de descarga, que desprenden témpanos de hielo en los grandes lagos patagónicos, incluyendo el famoso Perito Moreno. Ya en Tierra del Fuego y las Islas del Atlántico Sur se encuentran glaciares pequeños.

Durante la presentación en Casa Rosada, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman, destacó que con el inventario “se terminó con un pasivo que tenía la ley y se cumplió con una de las obligaciones del acuerdo climático de París”. Su cartera tuvo a cargo de la coordinación de la tarea realizada por el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), cuyo director, Fidel Roig, definió la tarea llevada a cabo como “titánica”.

Los datos confirman a la Argentina como el segundo país del continente sudamericano (después de Chile) en términos de extensión de sus glaciares, y entre los 15 mayores a nivel mundial. El top 3 de glaciares nacionales están ubicados en la provincia de Santa Cruz. La lista lo encabeza el Upsala con una superficie total del 785 km2, seguido por el Viedma (737 km2 de superficie) y el Perito Moreno (244 km2 de superficie).

• Una herramienta para el futuro

Pero además, el estudio servirá para poder cuantificar el retroceso que sufren nuestros glaciares, debido al efecto del cambio climático y otros fenómenos, una variable constatada a nivel mundial por el World Glacier Monitoring Service. Según sus estadísticas, los glaciares de todo el mundo se redujeron significativamente en la década de 1940, disfrutaron de condiciones estables alrededor de la década de 1970 y desde mediados de los ’80 volvieron a sufrieron un marcado descenso hasta el presente.

De ahora en más, si no se cumple con un drástico recorte de emisiones contaminantes que logren limitar el aumento de la temperatura global, los escenarios que proyecta los principales organismos, como el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) nos dejan a las puertas de escenarios con fuertes impactos sobre los glaciares, con trastornos en la evolución del paisaje, conflictos en el suministro de agua dulce y aumento del nivel de los mares.

Por eso, contar un mapa detallado de cada uno los glaciares examinados a lo largo de 12 provincias es decisivo, si se lo atiende, para protegerlos de sustancias contaminantes y tener en cuenta el impacto a la hora de construir obras de infraestructura o autorizar actividades de explotación minera o petrolera.

Además de las reservas vitales de agua dulce están en juego la conservación de la biodiversidad, la preservación de una fuente clave para la información científica y valiosos atractivos turísticos.

Como señala el informe, el inventario permite contestar preguntas básicas como ¿Cuántos glaciares hay en el país? ¿Qué superficie ocupan? ¿Dónde están ubicados?, pero deja en suspenso a la vez nuevos interrogantes a dilucidar: ¿Cuál es volumen de hielo almacenado en ellos? ¿Cuál es su contribución a los caudales de los ríos andinos? ¿Cómo serán afectados por el calentamiento global?

WhatsApp Minuto Fueguino
Click para comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más Popular

Contacto Publicitario Minuto Fueguino
Arriba
error: Contenido Protegido!