
En la Patagonia, la lana de guanaco emerge como un recurso de altísimo valor, calificado como la segunda fibra más fina del mundo después de la vicuña. Con una finura que oscila entre los 13 y 15 micrones, comparable a las fibras más exclusivas, la lana de este camélido tiene el potencial de convertirse en un producto estrella en el mercado global, particularmente en Europa, donde ya se paga entre 10 y 15 veces más que la lana ovina.
El desafío del desarrollo económico del guanaco
El interés por aprovechar la lana de guanaco comenzó en 2012 con la creación de un plan de manejo que se aprobó en 2015. Este plan, implementado inicialmente en Santa Cruz, tiene tres objetivos principales:
- Preservar las poblaciones de guanaco en su hábitat natural.
- Compatibilizar su presencia con la producción ganadera sustentable.
- Posicionarlo como un recurso dentro de la economía regional mediante su aprovechamiento y puesta en valor.
Proyectos que marcan la diferencia
En 2019, la diseñadora argentina Maydi presentó en París una colección elaborada con lana de guanaco certificada como Wildlife Friendly, obtenida en Península Valdés. Este tipo de iniciativas pone en evidencia el potencial de la fibra para ingresar al mercado de lujo.
Santa Cruz, que alberga más del 50% de la población global de guanacos con un estimado de tres millones de animales, también ha sido escenario de esfuerzos productivos. En Gobernador Gregores, la Fiesta Provincial del Guanaco, celebrada en marzo, busca impulsar el aprovechamiento de este recurso.
“El oro de la Patagonia”
Según Enzo Batistelli, reconocido hilandero y experto en fibras, la lana de guanaco tiene un potencial comparable al “oro andino” de la vicuña. Actualmente, el precio de comercialización de la fibra en bruto ronda entre 150 y 200 dólares por kilo, dependiendo de su calidad.
Eric Agustín, productor de Gobernador Gregores, subrayó que la clave está en posicionar la lana entre las fibras de lujo: “Hoy, al guanaco le falta tener esa imagen que ya tienen la vicuña, la alpaca o la llama”.
Un mercado por conquistar
A pesar de los avances, el mercado de la lana de guanaco sigue siendo incipiente en comparación con la industria ovina. Sin embargo, el interés por las fibras naturales, éticas y sostenibles abre una oportunidad única para que el guanaco se consolide como un símbolo de la Patagonia en los mercados internacionales.
El desafío principal radica en aumentar la difusión de sus propiedades, mejorar la infraestructura productiva y garantizar una comercialización sostenible que beneficie tanto a los productores como a la conservación del guanaco.
Con un precio competitivo y características excepcionales, la lana de guanaco tiene todo para ser considerada el nuevo “oro” de la Patagonia.
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