
Un grupo de investigadores del Centro Nacional Patagónico (CENPAT), dependiente del CONICET, lidera un proyecto que busca generar conciencia sobre la importancia de cuidar los ecosistemas marinos en la Patagonia Austral. Denominado Proyecto Arrecife, este equipo combina investigación científica con actividades de divulgación para fomentar el conocimiento y la valoración de los océanos.
El impacto de los tiburones en los ecosistemas marinos
Alejo Irigoyen, especialista en ecología marina e integrante de Proyecto Arrecife, subraya el rol fundamental de los tiburones en la cadena trófica. “En las costas patagónicas, los tiburones como el gatopardo actúan como depredadores tope, al nivel de las orcas. Su ausencia podría generar desequilibrios irreversibles en los ecosistemas marinos”, explica.
Irigoyen también destaca el bajo nivel de estudios científicos realizados sobre los ecosistemas marinos del Atlántico Sur, especialmente en las regiones más australes como Santa Cruz y Tierra del Fuego. “Cuanto más al sur, menos información tenemos. Esto dificulta la gestión y conservación de estos hábitats críticos”, agrega.
Una misión de divulgación y preservación
Desde su creación en 2008, Proyecto Arrecife ha buscado difundir el conocimiento generado por sus investigaciones. Además de estudiar la ecología de peces y hábitats marinos, dedican tiempo a transmitir estas problemáticas al público general. “Queremos generar conocimiento y difundirlo para que la sociedad valore y cuide estos recursos naturales”, afirma Irigoyen.
El equipo ha producido documentales como la serie Proyecto Mar, que en 2024 lanzó su tercera entrega y ya planea una cuarta edición. Estas piezas audiovisuales narran historias que integran personajes de la pesca artesanal, ecosistemas particulares y sus desafíos.
Buenas prácticas en la pesca recreativa
Uno de los enfoques clave del proyecto es promover prácticas responsables en la pesca recreativa, minimizando el impacto sobre los ecosistemas. “Muchas costumbres en la pesca deportiva son nocivas y contribuyen al deterioro de nuestro patrimonio natural. Queremos educar a los pescadores sobre cómo reducir este daño”, señala Irigoyen.
El equipo también trabaja en actividades educativas, charlas en escuelas y clubes, y ha publicado libros para ampliar el alcance de su mensaje.
El desafío de preservar lo que no se conoce
Irigoyen lamenta la falta de inversión en investigación científica en Argentina. “Estamos muy lejos de otros países que priorizan el conocimiento de sus recursos naturales. Esto no se trata de resultados inmediatos, sino de proyectos a largo plazo para explorar y entender nuestros ecosistemas”, enfatiza.
A través de la combinación de ciencia y divulgación, Proyecto Arrecife se propone no solo generar información valiosa sobre la biodiversidad marina, sino también despertar la conciencia colectiva para proteger este invaluable patrimonio natural.
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