
El doctor Juan Alba, pediatra de la ciudad de Ushuaia, se refirió a la preocupación creciente a nivel nacional: el sarampión. Aunque el país había logrado erradicar esta enfermedad en el año 2000, recientemente se han reportado brotes, especialmente en zonas como Buenos Aires y en diversos lugares del mundo, incluyendo Europa, Estados Unidos y México.
El doctor Alba explicó que, aunque los brotes se originaron por viajeros que trajeron el virus desde otros países, la situación ha tomado un giro preocupante, ya que, aunque los casos siguen siendo limitados, se teme que puedan empezar a generarse casos de transmisión comunitaria. Esto implica que el sarampión podría propagarse entre personas sin contacto directo con viajeros infectados, lo que aumenta el riesgo de contagios.
"Si las coberturas de vacunación alcanzaran un 95%, el sarampión no tendría posibilidad de ingresar al país. Pero, lamentablemente, hemos visto una baja en las tasas de vacunación en los últimos años, lo que ha creado bolsones de niños sin la inmunidad necesaria", destacó el pediatra. Esta situación pone en riesgo la protección que las vacunas brindan, especialmente porque la enfermedad es extremadamente contagiosa.
La vacuna contra el sarampión es parte del calendario nacional de vacunación y se administra en dos dosis: la primera a los 12 meses de vida y la segunda, a los 5 años. El doctor Alba hizo hincapié en que este año se adelantó la dosis de refuerzo a los niños nacidos en 2020, quienes deben vacunarse sin importar que aún no hayan cumplido 5 años.
En nuestra provincia, no se han reportado casos confirmados de sarampión, pero la posibilidad de casos sospechosos no se descarta. El doctor Alba instó a que tanto los médicos como los padres mantengan un alto índice de sospecha. En caso de que un niño presente fiebre alta junto con un sarpullido, es fundamental consultar a un profesional para determinar si se trata de sarampión.
"Es importante que los niños estén vacunados. La vacuna es extremadamente eficaz, pero siempre existe una pequeña posibilidad de que el niño, aún vacunado, pueda contagiarse de forma más leve. Lo vital es no bajar la guardia y consultar ante cualquier sospecha", subrayó el pediatra.
Además del sarampión, el inicio de clases también ha traído consigo brotes de bronquiolitis y diarrea, problemas típicos de esta época del año, cuando los virus se transmiten más fácilmente en los ámbitos escolares. Sin embargo, el doctor enfatizó que estos casos son habituales en el contexto de la temporada escolar y no representan una alarma fuera de lo común.
Finalmente, el doctor Alba hizo un llamado a la acción: "No hay excusas para no vacunar a los niños. La vacuna está disponible, es segura y es gratuita. No importa si el carnet de vacunación está desactualizado, lo importante es vacunar y proteger a los más pequeños."
La prevención comienza con la vacunación. El sarampión no debe subestimarse, y la clave para evitar brotes es mantener altas las tasas de inmunización en la población
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