
Los pasajeros frecuentes deberán prestar más atención al momento de preparar su equipaje de mano. En un contexto donde los controles de seguridad en aeropuertos se han intensificado, ciertos objetos que antes se permitían sin inconvenientes ahora enfrentan restricciones. Entre los casos más llamativos, se destacan los drones, cuyo transporte a bordo se ha vuelto incierto.
Aunque los dispositivos electrónicos como laptops o cámaras siguen estando permitidos con ciertas condiciones, los drones quedaron en una especie de "zona gris", ya que no existe una normativa internacional uniforme. Esto implica que cada aerolínea puede aplicar sus propios criterios: algunas aceptan el drone en cabina si su batería está desconectada, otras obligan a despacharlo en la bodega, y hay compañías que directamente no los permiten en absoluto.
El endurecimiento de estas medidas comenzó a observarse en varios aeropuertos internacionales en los últimos meses, con el objetivo de reducir riesgos, agilizar los embarques y prevenir situaciones de seguridad. La lista de elementos restringidos fue ampliada y detalla incluso objetos que antes pasaban desapercibidos.
Entre los elementos vetados se encuentran herramientas de trabajo como sierras, taladros, sopletes, martillos o destornilladores, además de sustancias inflamables como disolventes. También quedaron excluidos equipos deportivos voluminosos o considerados peligrosos: bates, palos de golf, tacos de billar, cañas de pescar, arcos y flechas, entre otros.
Los artículos punzocortantes están más controlados que nunca. Cualquier cuchillo cuya hoja supere los seis centímetros, navajas automáticas, cúteres, tijeras grandes y sacacorchos no pueden ser transportados en la cabina. Lo mismo ocurre con elementos médicos específicos como bisturíes o tanques de oxígeno, que solo están permitidos con autorización previa.
Respecto al transporte de líquidos, la regla sigue siendo clara pero no siempre recordada: solo se permite llevar envases de hasta 100 mililitros dentro de una bolsa transparente con cierre hermético. Esto incluye perfumes, cremas, desodorantes en aerosol y hasta bebidas.
Armas de fuego, explosivos, municiones, granadas, aerosoles de defensa personal y productos tóxicos continúan, como es de esperar, totalmente prohibidos.
En este nuevo escenario, expertos en turismo y seguridad aérea recomiendan revisar cuidadosamente las políticas de cada aerolínea antes de viajar, especialmente si se planea transportar equipamiento no convencional como drones. Lo que fue aceptado en un vuelo anterior, podría ser confiscado en el próximo.
En definitiva, adaptarse a las nuevas normas no solo evitará malos momentos en el control de seguridad, sino que también permitirá volar con mayor tranquilidad. Estar informado se volvió tan importante como hacer la valija.
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