
La oficina comercial de Aerolíneas Argentinas en Ushuaia cerrará sus puertas el próximo 31 de diciembre, como parte de un proceso que ya afectó a otras ciudades del país. La medida también incluye a la oficina de El Calafate, mientras que en semanas anteriores se concretaron cierres en Chubut, Río Negro y Neuquén.
Desde la empresa informaron que no se renovará el contrato de alquiler de las oficinas en el centro de estas ciudades, pero aseguraron que no habrá despidos. Los empleados serán reubicados en áreas operativas, principalmente en los aeropuertos. Sin embargo, esto implica el fin de la atención al público en estas ubicaciones, un servicio que durante años fue clave para turistas y residentes locales.
La reestructuración de Aerolíneas Argentinas ha generado inquietud sobre el futuro de la compañía estatal. Durante una entrevista reciente, el presidente electo Javier Milei manifestó que la empresa no continuará operando en manos del Estado, y que las opciones son cerrar para eliminar el déficit o avanzar hacia una privatización.
El cierre de oficinas en ciudades como Ushuaia, Jujuy, Santiago del Estero, Neuquén y Comodoro Rivadavia representa un cambio significativo en el modelo de atención al público. Este proceso de reducción de servicios plantea interrogantes sobre el impacto que podría tener en el turismo y en las comunidades locales, que dependen de una conectividad eficiente y accesible.
Mientras las decisiones en torno a Aerolíneas Argentinas siguen generando debate, sectores vinculados al turismo y al transporte advierten sobre las posibles consecuencias negativas que estas medidas pueden tener a nivel regional y nacional.
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