
La Asociación Manekenk criticó fuertemente al Concejo Deliberante de Ushuaia tras la aprobación, el pasado 13 de diciembre, de una ordenanza que autoriza la instalación de una estación de servicio en la costa del Canal Beagle. Según la ONG ambientalista, esta decisión fue tomada "de forma inconsulta, sobre tablas y sin debate ciudadano", generando inquietudes sobre el impacto ambiental y la falta de transparencia en el proceso.
La parcela autorizada para este proyecto, identificada como Sección F, Macizo 05, 14a, permitirá la venta de combustibles líquidos y lubricantes, según lo estipulado en la ordenanza aprobada. Sin embargo, Manekenk señala que esta decisión contraviene el Código de Planeamiento Urbano, que exige mantener un ancho mínimo de 50 metros en las áreas costeras para garantizar su uso recreativo y deportivo, así como el libre acceso público.
Exigencia de convocar al COPLAM
Ante este panorama, la asociación demandó que se convoque a la Comisión Asesora Especial Permanente del Concejo Deliberante, encargada del Plan de Manejo Integrado Costero (COPLAM), antes de que la ordenanza sea promulgada. Este plan, aprobado en 2010 mediante la Ordenanza N° 3838, busca asegurar el desarrollo sustentable de la costa, proteger los espacios públicos y garantizar el acceso ciudadano.
El COPLAM tiene la responsabilidad de evaluar proyectos que impacten en la costa y dictaminar sobre excepciones que puedan poner en riesgo la biodiversidad y el equilibrio ambiental. Manekenk advirtió que ignorar este procedimiento atenta contra los objetivos centrales del plan y el principio de no regresión ambiental, el cual prohíbe reducir los niveles de protección ya alcanzados en las normativas.
Críticas por falta de regulación específica
Otro de los puntos señalados por la ONG es la ausencia de una normativa local en Ushuaia para regular la instalación de estaciones de servicio, a diferencia de Río Grande, donde la Ordenanza N° 1382 establece criterios claros sobre ubicación, seguridad y control ambiental. “Es fundamental que Ushuaia desarrolle su propia regulación antes de autorizar proyectos de esta naturaleza”, enfatizaron.
Principio de no regresión ambiental
Desde la Asociación Manekenk recordaron que el principio de no regresión ambiental busca garantizar que las normativas existentes no sean debilitadas ni derogadas, salvo en casos excepcionales y debidamente justificados en favor del interés público. Este principio promueve políticas que avancen de forma progresiva hacia niveles más altos de protección ambiental.
“La aprobación de esta excepción no solo contradice las normativas vigentes, sino que pone en riesgo la biodiversidad y el acceso público al litoral, que son bienes de todos. Además, muestra un preocupante retroceso en las políticas ambientales que se habían propuesto para la ciudad”, remarcaron desde la entidad.
Patrimonio costero en riesgo
El Canal Beagle y su costa forman parte del patrimonio natural de Ushuaia y, como tal, deberían ser protegidos bajo los planes y programas ya vigentes, como el Programa Permanente de Protección y Recuperación del Frente Costero, establecido en 2013. Este programa busca integrar la franja ribereña al sistema de espacios públicos de la ciudad, creando corredores ecológicos que conecten el litoral con otros espacios naturales, como ríos, bosques y senderos públicos.
Manekenk cerró su comunicado con una fuerte crítica: “El litoral costero es un recurso invaluable que debe ser protegido, no vulnerado por excepciones a la normativa. ¿Qué clase de política pública aprueba planes ambientales para luego contradecirlos con decisiones como esta?”.
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