
Según informó la PNA en un comunicado, “el Servicio de Tráfico Marítimo, Fluvial y Lacustre de la Institución se encuentra abocado a difundir el acontecimiento a los buques que se encuentran navegando en la jurisdicción, empleando medios informáticos y emitiendo avisos desde los Centros de Control y Gestión Marítimos”.
Se pidió los navegantes que circulen por la zona “con precaución”. También aconsejaron “evitar aproximaciones innecesarias” al iceberg con el objetivo de disminuir los riesgos ante una posible colisión.
El desprendimiento de icebergs y el colapso de las plataformas de hielo suelen ser señales de alarma de un inminente aumento del nivel del mar. Eso se debe a que esas plataformas impiden que el casquete glaciar desemboque en el océano y suba el nivel del mar. Ese riesgo puede afectar a zonas costeras y a cien millones de personas en todo el mundo.
La Antártida tiene la capa de hielo más antigua y grande de la Tierra. Esta incluye el casquete glaciar, las corrientes de hielo y las plataformas de hielo.
En condiciones idóneas, hay un equilibrio entre la masa que se gana por las nevadas y la masa que se pierde a través del flujo de hielo hacia el océano, donde se produce el derretimiento de las plataformas de hielo y de los icebergs, según explicaron los investigadores Gianluca Marino y Beatriz Galindo, de la Universidade de Vigo, España, en The Conversation.
Si el derretimiento a lo largo de la costa excede las nevadas en el interior de la península, la Antártida pierde masa y el nivel del mar sube.
La glaciación del continente blanco ocurrió hace unos 34 millones de años, cuando su aislamiento tectónico resultó también en su aislamiento térmico por el desarrollo de la corriente circumpolar antártica. Mientras tanto, los niveles de CO? atmosféricos descendieron hasta alcanzar una concentración superior a la actual, aproximadamente un 80 % más.
El hielo marino no volvió a los niveles esperados en comparación con el período 1981 a 2010. Según la información del Centro Nacional de Datos de Hielo y Nieve (NSIDC es la sigla en inglés) de los Estados Unidos, el hielo se encuentra en los niveles más bajos para esta época del año desde que comenzaron los registros, hace 45 años.
Los científicos del NSIDC estimaron que a mediados de julio, el hielo marino de la Antártida estaba 2,6 millones de kilómetros cuadrados por debajo del promedio del período que va desde 1981 a 2010. Esto significa un área casi tan grande como Argentina o las áreas combinadas de Texas, California, Nuevo México, Arizona, Nevada, Utah y Colorado, que son parte de los Estados Unidos. “El hielo marino que rodea el continente antártico sigue siendo excepcionalmente bajo”, informó NSIDC.
“La extensión del hielo antártico es hoy inferior en más de 2,6 millones de kilómetros cuadrados a la media de 1981 a 2010. El año pasado ya había bajado, en valores menores al promedio. Este año son valores menores aún. Las razones de por qué este cambio está ocurriendo aún no están claras”, afirmó Marinsek, quien investiga el glaciar Bahía del Diablo y Crane, entre otros, que se encuentran en el continente y no en el hielo marino.
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