
En plena temporada previa a las vacaciones, numerosos argentinos que habían planificado viajar por tierra hacia países limítrofes como Brasil o Uruguay enfrentan un desafío inesperado: la imposibilidad de cruzar fronteras con vehículos que aún conservan la matrícula provisoria en papel. Estas identificaciones temporales, que extendieron su vigencia interna hasta 180 días, carecen de validez fuera del territorio nacional, lo que genera incertidumbre y tensión entre quienes pensaban aprovechar el “dólar barato” para vacacionar.
La demanda de información se hace sentir en los Registros de la Propiedad Automotor, donde cada día acuden propietarios con la esperanza de obtener sus chapas metálicas a tiempo. Sin embargo, los retrasos en la entrega han sido notables, al punto de obligar a las autoridades nacionales a implementar medidas de emergencia. Muchas familias, que eligieron el auto como medio de transporte para abaratar costos y contar con mayor autonomía, hoy contemplan la posibilidad de costosos pasajes aéreos a último momento.
Para mitigar el problema, el Gobierno viene trabajando en dos direcciones: agilizar el ritmo de producción de las patentes y buscar nuevos proveedores más allá de la Casa de la Moneda, que hasta ahora era la encargada exclusiva de fabricar estos elementos registrales. La mudanza de equipamiento técnico y el comienzo de la producción en nuevos espacios abren una esperanza de normalización, pero no hay certezas sobre cuándo se alcanzará el nivel adecuado de entrega.
El origen de esta crisis se remonta a las dificultades para importar insumos necesarios en la elaboración de las placas metálicas, como las tintas especiales y los materiales reflectivos. A pesar de haberse flexibilizado las condiciones de importación, el panorama no mejoró, motivo por el cual el Estado decidió dar por terminada la exclusividad de la Casa de la Moneda. La meta es incorporar nuevos proveedores y destrabar la situación a la brevedad posible.
Mientras tanto, funcionarios en puntos fronterizos, como el puente San Roque González de Santa Cruz que conecta la Argentina con Paraguay, han confirmado que no existe una notificación oficial que admita el ingreso de vehículos con matrículas provisorias o documentaciones alternativas. Del mismo modo, la posibilidad de presentar autorizaciones digitales de terceros conductores tampoco es aceptada. De esta forma, sin las chapas definitivas, el paso a países vecinos continúa vedado.
En respuesta a este panorama, el gobierno nacional trabaja en convenios internacionales para que la documentación digital del automotor sea reconocida más allá de las fronteras. Sin embargo, el proceso diplomático y técnico lleva tiempo. Hasta que las negociaciones avancen y la producción de chapas se normalice, miles de argentinos deberán replantear sus planes de viaje, asumiendo costos y contratiempos inesperados.
Compartinos tu opinión